Cuadrilla de la Perico: Pelutxo, Roberto Kakao, Urra, Juanito Gogorra, Carlos y yo (Miguel).
Se preveía buen tiempo, llegamos a Segovia por la mañana, coger dorsales,
probarse el mallot, cambiarlo…, algunos lo criticaban por feo, otros lo
alababan, en fin, disparidad de criterios.
Vuelta por Segovia, comer, ver El Alcázar por fuera y al
hostal. Buena cena y a la cama pronto.
El día de la marcha nos levantamos pronto porque algún
cagaprisas puso el despertador a las 5:45, a las 6:00 estábamos en
el comedor Pelutxo, Roberto y yo (Miguel). Después bajaron
Urra, Juanito y Carlos, con bastante cara de sueño y a recoger, montarse en el
coche y a Segovia. Allí quedamos con Vidal.
En la salida 2 personas con culote largo, Pelutxo y otro,
jajaja, había unos 25ºC, no alcancé a ver a más.
Salimos a ritmo tranquilo
hacia Torrecaballeros, frenazos, gente adelantando y haciendo “la rueda”, lo
típico de un pelotón de 2.000 a ritmo lento y por rotondas.
Se lanzó la salida por fin, ya en el llano antes de Navafría
ratos a 45-50km/h y más despacio en los repechos, pero a ritmo
rápido. Roberto, Urra, Vidal y Juanito iban por delante, no sé dónde, y por
detrás más o menos cerca, Carlos, Pelutxo y yo.
Antes de llegar a Navafría, en la bajada caída 20m por
delante de mí a 65km/h, frenazo y a esquivar, gracias a Dios por la
derecha, porque la bici se fue a la izda y se la comió otro sin poder hacer nada. El que cayó 1º no se movía, así que chungo, y el
segundo se movía pero de lado a lado, la casquería de carbono y plástico fue
buena. Al día siguiente nos enteramos uno tuvo fractura de
cráneo y otro de maléolo.
Subida tranquila a Navafría, controlando, bajada con mucha
gente y llegamos al llano. Pelutxo en Lozoya se fue hacia Rascafría, para hacerse
La Perico “corta” y quitarse Canencia y La Morcuera, iba sin apuntar, sin entrenamiento y convaleciente.
En Canencia ritmo cansino y se empezaba a notar el calor.
Casi llegando arriba paso a Vidal pero no lo conozco (qué empanada) y paro en
el avituallamiento. En la bajada llegando a Miraflores de La Sierra otra caída,
el tío se había hecho mucho daño y tenía buen golpe en la espalda.
Nada más bajar comienza la subida a La Morcuera, allí me veo
bien, aunque se me duermen las piernas y me tengo que aflojar las zapatillas (la
1ª vez en mi vida, un poco raro), y empiezo a pasar gente, entre ellos a Vidal.
A medio puerto a Urra, que me llama y hablo un poco con él y 1km más arriba a
Juanito.
En el alto paso por el chip y no me pita, qué se le va a hacer. Nos dan
un botellín de sales y para abajo. En la bajada otras 2 caídas en el tramo de
1km o así.
Llegamos a Rascafría y se nota la temperatura. Empezamos el falso llano hacia Cotos, a ritmo rapidillo, con los que iba
se van quedando y aquí en Cotos me veo fuerte y tiro para
arriba pasando bastante gente. Subo con uno de
La Coruña de mitad hacia arriba y a 2km de coronar vemos a Roberto, que iba con
algún calambre y no se levantaba del sillín, aun así, va a buen ritmo.
Coronamos, nos juntamos un grupo de unos 15 en el “llano” de
arriba, hasta Navacerrada y para Segovia.
La bajada llena de vehículos
queriendo bajar más rápido que la gente en bici (un poco difícil en tramos de
curvas) y la gente se corta. Al llegar ya abajo, otra vez nos reagrupamos
y hasta Segovia, a buen ritmo y salvando los pequeños repechillos que hay entre
La Granja y Segovia.
Al llegar vemos que el oro estaba complicado 4:59:20 o algo
así y se necesitaban 4:50 hasta los 35 años. A Roberto le faltan 3 min. para hacer
oro.
Fotos con Perico, que estaba por allá todavía y a esperar a Juanito, Vidal y
Urra, que llegaron por este orden. Después Carlos, que se había quedado a
atender a una de las caídas.
Ducha, comida y a ver el ambiente y los sorteos. Para comer
garbanzos en ensalada. La verdad que me daba igual, me hubiese comido cualquier
cosa.
Habrá que volver, aunque en 1 año Dios sabe lo que puede
pasar. Todos más o menos contentos en general y para casa tranquilamente.
El "primero" de la Cuadrilla en la Perico
Roberto acabó "acalambrao"
El miedoso Hurra lo hizo bastante bien.
Por la cara parece que Vidal encontró el San Cipriano de Segovia, je, je, je.
Ahora una ronda de fotos en descenso, parecen hasta buenos, ja, ja, ja.